Con una gran sonrisa
Recuerdo que la primera vez que fui a
Al año siguiente un amigo me invitaba a ser parte de un proyecto, el primer año fue un gran desafió para todos, pero lejos de explicar el contenido del proyecto, es que conocimos personas increíbles, puedo hablar con mucha propiedad de eso, aquellas personas y su forma de vivir marcaron ciertos pasos en mi vida.
Al siguiente año ejecutamos la segunda fase del proyecto, fue en esos años donde nuestras amistades crecieron mucho, puedo recordar perfectamente los dos años vividos en
Cuando terminamos el proyecto y el documental a fines de ese año, habíamos hecho una amistad impecable con muchas personas de
Hoy después de muchísimos años de espera, para que los dueños de estas tierras, entendieran la necesidad de estos aquellos pobladores, me llega un mensaje de texto el cual dice que por fin les venderán los terrenos y que están tremendamente felices por haber logrado ese anhelo tan grande de poder acceder a ser propietarios de sus casas. De poder entregarles a sus familias una seguridad, esa tranquilidad que tanto cuesta tener, tu casa, tu futuro.
Más de diez años de espera, no de resignación, de espera e infinita paciencia y muchas veces, problemas de organización entre ellos y rupturas familiares por esperar aquel terreno.
Hoy pueden hablar con la felicidad de que están a un paso de tener ese sueño que muchos imaginaron que nunca llegaría.
Para cada persona que paso años de sufrimiento, y para cada persona que ayudo a construir junto a los pobladores la historia que viven hoy y que vivirán aquellas generaciones que un día vimos jugando al lado nuestro, un abrazo.































